La Junta refuerza la reintroducción del pez fartet en el Paraje Natural Desembocadura del río Guadalhorce.
La Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente de la Junta de Andalucía ha llevado a cabo una importante suelta de ejemplares de fartet (‘Aphanius iberus’) en el Paraje Natural Desembocadura del río Guadalhorce, en Málaga. Esta especie de pez, una de las más amenazadas de la fauna ibérica, ha sido reintroducida con el objetivo de consolidar su núcleo poblacional en Andalucía.
En esta ocasión se han liberado 350 ejemplares nacidos en el Centro de Cría y Conservación de Peces Amenazados (CECCPA) de Los Villares, en Córdoba, provenientes del único núcleo natural andaluz ubicado en la cuenca del río Adra, en Almería. Esta estrategia busca reforzar la variabilidad genética de la especie, favoreciendo su adaptación y resiliencia en un entorno con condiciones ambientales extremas.
El fartet es un pez endémico del sureste ibérico, conocido por su extraordinaria tolerancia a ambientes hipersalinos y temperaturas elevadas. Su supervivencia se ha visto amenazada por la presencia de especies exóticas invasoras, como la gambusia (‘Gambusia holbrooki’), que ha desplazado al fartet a zonas marginales donde solo puede competir en condiciones de alta salinidad.
El Paraje Natural Desembocadura del río Guadalhorce, a pesar de ser de origen artificial, se ha convertido en un espacio de gran valor para la biodiversidad. Desde 2017, se han reintroducido más de 5.200 ejemplares en este lugar, configurando un macronúcleo poblacional en la laguna grande y el río viejo.
El éxito de este programa de reintroducción ha sido posible gracias a la cuidadosa planificación y seguimiento realizado por el personal técnico. Además, se han seguido criterios científicos establecidos por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), priorizando cuerpos de agua que favorezcan la competencia del fartet y limiten la expansión de la gambusia.
A pesar de los avances, todavía existen desafíos importantes para la consolidación del fartet en el Guadalhorce, como el control de las poblaciones de gambusia en ciertas lagunas y la mejora de la calidad del agua. Este esfuerzo continuo, basado en el conocimiento científico y la colaboración entre administraciones, centros de cría y expertos en conservación, es fundamental para la preservación de esta especie amenazada y su ecosistema.
FUENTE
